15 de diciembre de 2008

¿COMO EDUCAR A NUESTROS HIJOS?

¿Es mejor la educación que recibimos nosotros de nuestros padres ó la que le damos nosotros a nuestros hijos ?
¿No creéis que hoy en día los niños tienen de todo ?
¿Creéis que nuestros hijos valoran lo que tienen ?
¿Hay que ponerles más limitaciones y más obligaciones?

6 comentarios:

Virtudes Montoro dijo...

Este es un tema de una importancia transcendental, porque como me dedcia una persona muy sabia que conozco, teníamos que educar a nuestros hijos para que fueran sobre todo buenas personas, impregnarlas de los valores que nos hacen ser libres, respetuosos, responsables, empaticos, ser en definitiva hombres y mujeres... que no es poco. En este mundo consumista, competitivo y falto de valores, se esta educando a los hijos en la filosofia de quiero, dame, soy el mejor y los demás no me importan. La inteligencia emocial quizas es la baza con la que contemos, que se imparta en la escuela como se aprende a escribir, leer... aprender a ser seres sociales, a ser, por ende buenas personas.

Mapy dijo...

La verdad Santi es una pregunta de lo más complicado.
Yo no tengo hijos, pero creo que la única escuela y referencia para educar a un niño la tenemos de nuestros padres y creo que intentamos rectficar en lo que creemos que ellos se han podido equivocar. Y es que por desgracia los niños no vienen con manual de instrucciones.

Claro que tienen demasiado, incluso más de lo que ellos pueden demandarnos. Se piensa que porque un niño tengo de todo y lo mejor va a ser más felíz, pero nos estamos equivocando, al final en el caso de los pequeñines siempre juegan el el mismo juguete.

De todas formas como ya te he dicho no tengo hijos y no soy la más adecuada para opinar sobre el tema.

YAMILA dijo...

yo creo que los niños/as de hoy en dia ,estan mal criados porque cualquier dia,hora,minuto,es oportuno para darles caprichos.luego no valoran nada y todo les parece poco.
tambien tienen que tener obligaciones,como hacer sus deberes,recoger sus jugetes,y ayudar en la casa y no por el hecho de ser un niño no ayudar en casa.

silvia dijo...

Cuando era pequeña y adolescente ,para mí ,mis padres eran mis enemigos ,todo eran reglas y obligaciones,tenía que trabajar en el negocio familiar y además estudiar.
Tenía normas para todo y me sentía la oveja negra.Cuando quise estudiar ,tuve que trabajar para costearme,cuando quise tener el carnet de conducir tuve que trabajar para pagarlo ...

Hoy en día estoy muy agradecida a mis padres por haber sido "tan malos ",hoy sé lo que es respetar a los demás,valorar lo que tengo y
creo que gracias a ellos he aprendido a guiar a mis hijos por un buen camino y espero por lo menos enseñarles a ser responsables,educados ,respetuosos con los demás y que entiendan los valores más importantes para hacerse gente de bien.

Ana Marga dijo...

La educacion que damos a nuestros hijos es la de trueque, "dame algo y te doy algo".
Por el camino se han perdido muchos valores, como el respeto, la paciencia, la amistad entre otros, que hacen o forman al niño.
Muchas veces los niños no valoran lo que tiene porque como ha sido dado a cambio de algo, no ha realizado ningun esfuerzo por conseguirlo, les da igual, "total mañana me dan otra cosa"
Hay que establecer pautas de comportamiento, no llegar a obligar o a limitar, que muchas veces es peor.

Joaquina M. dijo...

Me vais a permitir que mi comentario sobre el debate de hoy lo realice a traves de un texto que parte de un documento realizado por un grupo de trabajo dirigido por Antonio Lorenzo Quesada, inspector de educación de Granada, se llama
'Carta de un hijo a todos los padres del mundo' y dice así:

"No me des todo lo que pido. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger. No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también. No me des siempre órdenes. Si de vez en cuando me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto. Cumple las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es un castigo. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o mi hermana. Si tú me haces sentir mejor que los demás, alguien va a sufrir y si me haces sentir peor que los demás, seré yo quien sufra. No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión. Déjame valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender. No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que lo haga por ti para sacarte de un apuro. Así me siento mal y pierdo la fe en lo que me dices.
Cuando estés equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que tengo de ti, y así también me enseñarás a admitir mis equivocaciones. Trátame con la misma amabilidad y cordialidad que tratas a tus amigos. Porque seamos familia, no quiere decir que no podamos ser también amigos. No me digas que haga una cosa cuando tú no la haces."